Ascenso al Cerro Ancón (Panamá)
La caminata al Cerro Ancón se vivió como una experiencia que fue más allá del ejercicio físico, invitando a reflexionar sobre el deporte como una práctica integral del ser humano. Lejos de la competencia, la actividad puso el acento en el valor del camino compartido, en el esfuerzo consciente y en la superación de la inercia personal. Subir juntos se convirtió en un símbolo de cooperación, constancia y disfrute del proceso, recordando que el movimiento del cuerpo también fortalece la voluntad y el espíritu.
Durante el ascenso, los participantes compartieron conversaciones, risas y momentos de alegría que reforzaron el sentido de comunidad. La caminata marcó un inicio de año lleno de intención, donde la actividad física se integró con el encuentro humano y la reflexión interior. Fue una vivencia que mostró que el deporte, cuando se practica con sentido, se transforma en una herramienta de crecimiento personal y de unión.

