Hablar al alma: Jung y el mundo de los símbolos (París 15, Francia)
La conferencia, Hablar al alma: Jung y el mundo de los símbolos, a cargo de Jean-René, director de la escuela de filosofía, se desarrolló en un ambiente atento, casi íntimo, en el que todos parecían dispuestos a dejarse conmover más que a simplemente aprender.
Jean-René recordó que los símbolos no son curiosidades antiguas, sino formas vivas que nos atraviesan y nos iluminan. El mundo moderno destaca en el trabajo de análisis, pero le cuesta escuchar esa dimensión más profunda que se expresa en nuestros sueños, nuestras intuiciones o nuestros bloqueos. Jung, al volver a situar los símbolos en el centro, devolvió el lenguaje a lo que trabaja en nosotros sin dejarse captar siempre.
La idea de un inconsciente colectivo se abordó de forma sencilla, como un terreno compartido en el que se encuentran imágenes y relatos que trascienden nuestras historias individuales. Los mitos ocupan un lugar en él, no para dictarnos cómo debemos comportarnos, sino para ofrecernos puntos de orientación, como si la humanidad hubiera dejado balizas para aquellos que buscan comprenderse a sí mismos.
Al salir de la sala, cada uno parecía marcharse con un espacio un poco más amplio en su interior, como si los símbolos simplemente hubieran pedido que se les dejara un lugar para continuar su discreta labor.

